05.08.2011: ME AND THE BEES
Ah, qué tiempos aquellos en los que los Pastels y Beat Happening no paraban de sacar disquillos de siete pulgadas rebosantes de orgullo Twee! Desarmantes canciones hechas con guitarras de hojalata que conseguían que saliera el sol en un día nublado. Me juego algo a que Me and the Bees también quedan para ir a comer berberechos y escuchar discos de Mecca Normal o Tiger Trap. Seguro que componen sus canciones en la cocina y que luego las ensayan en pijama, descalzas, mientras se beben un vermut.
El grupo, creado por Esther Margarit (guitarra y voz) y Eli Molina (guitarra y coros), toma su nombre de una canción de The Softies. Al igual que ellos, demuestran tener una excelente mano izquierda para escribir e interpretar canciones que levantan el ánimo de quienquiera que las escuche. Sus composiciones pueden tomar, en determinados momentos, un aire melancólico que combina perfectamente con otros pasajes más naíf, sin perder en ningún instante la frescura y candidez que caracterizan el sonido de la banda. La llegada de Verónica Alonso (batería) y del ex-Half Foot Outside Carlos Leoz (guitarra y coros) añaden una mayor riqueza de matices a unas canciones que podrían ser interpretadas a la bandurria y con un acompañamiento de castañuelas y seguirían brillando por su atractivo melódico.
Podríamos definir a Me and the Bees como el punto de encuentro perfecto entre las melodías de los australianos The Go-Betweens, las formas lo-fi de Guided By Voices y Pavement y un vitalista sentido del pop que las emparenta directamente con la escena de Olympia y K Records. Apuesto que a Esther, Eli, Verónica y Carlos les encantaría ir a comprarse un sombrero con Robert Forster, beber unos quintos con Robert Pollard o tocar las maracas junto a Calvin Johnson. Otras bandas actuales que también beben martinis los domingos por la mañana (Ezra Furman and The Harpoons, Girls) se apuntarían al guateque, seguro. Hay ganas de pasarlo bien, de conocer gente, de salir a que nos dé el aire, de pisar hierba y de saltar vallas.
La grabación de las composiciones incluidas en Fuerza Bien corrió a cargo de experimentados tótems del rock independiente como Santi Garcia, Hans Krüger o el propio Carlos Leoz, que han contribuido a dar forma a las magnéticas canciones del grupo. Algunas de ellas fueron grabadas en los estudios Montreal, en Subiza, mientras que otras pertenecen a diversas sesiones en el local de ensayo, en las que también participó Albert Guàrdia (Nueva Vulcano) como técnico de sonido. Los últimos toques a la producción se dieron en los Estudios Ultramarinos Costabrava, en Sant Feliu de Guíxols, donde se grabaron las fantásticas voces que se escuchan en “Fuerza Bien”.
Desde su primer concierto compartiendo escenario con Artur Estrada (Nueva Vulcano) en abril de 2009, Me and the Bees no ha parado de ofrecer recitales llenos de entusiasmo, desparpajo y candor: Primavera Club 2009, Festival de Sant Feliu de Guíxols, Faraday Festival y Primavera Sound 2010, a los que habría que añadir unos cuantos conciertos en recintos más cercanos junto a bandas amigas del underground de la ciudad condal. Ha sido en este tipo de encuentros en los que se ha ido desarrollando una escena que desprende camaradería y frescura por los cuatro costados. Me and the Bees sienten la música como algo que se construye en comunidad, compartiendo experiencias con otros grupos y personas que están en la misma longitud de onda. Así es cómo, por ejemplo, Esther y Eli conocieron a Carlos y Verónica. Grupos como ellos son necesarios, imprescindibles: te despeinan el flequillo, te agarran de la cintura y te hacen bailar El Twist de La Guitarra Destartalada. Yo y las Abejas os ofrecemos un baile, descalzos y con una sonrisa en el corazón.


admin junio 28, 2011 Viernes 5